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Coaching Ontológico.

El coaching nace de una base filosófica y científica. Los seres humanos obtenemos resultados (dominio del tener) dependiendo de las acciones que tomamos (dominio del hacer). Y las acciones que tomamos están íntimamente relacionadas con la manera en que nos observamos a nosotros mismos y observamos el mundo (dominio del ser). 


El coaching trabaja fundamentalmente en el dominio del ser, produciendo cambios en el tipo de observador que es la persona.

Una vez estos cambios fueron hechos en la persona (por ella misma), su perspectiva se amplia, se convierte en un observador diferente y tiene acceso a tomar acciones diferentes, logrando resultados nunca antes alcanzados por ella. Se produce un cambio ontológico en la persona y sus paradigmas, sus patrones de interpretación y análisis de las cosas.

El coach utiliza el lenguaje (verbal y corporal) como base para su trabajo. El hablar y escuchar del coach son un factor determinante en la relación entre ambos y en la efectividad para los logros de la persona. La relación y la confianza son lo más importante en cualquier interacción de coaching. 

El coaching no enseña, dirige ni aconseja. Esta es la principal diferencia con otras disciplinas, donde se prioriza la transmisión de conocimiento. La función del coach es la de asistir a la persona en lograr los resultados declarados por ella y el resultado del coach se ve en los resultados de esta persona.

El coaching es hacer tomar conciencia a las personas de las capacidades y el potencial que tienen como seres humanos y a que se responsabilicen de explotarlas.

Cuenta con nuestra colaboración!!!

Con respecto al Coaching Empresarial, suele ocurrir, por ejemplo, que un gerente de producción puede tener una excelente formación técnica, pero posee ciertas debilidades en lo referente a la conducción de su personal. Estas debilidades podrían estar relacionadas con aspectos de su personalidad que en la mayoría de los casos no logra detectar. En este caso el coach, que está preparado para obtener, a través de los principios de la ontología del lenguaje, información sobre cómo ve la realidad el gerente, puede intervenir para señalizar aspectos que se erigen como barreras para el logro de un mejor desempeño en el aspecto considerado más débil.

También la función de coach tendrá tareas de guía en todos los aspectos técnicos de la conducción de personal, suministrando información para que el directivo logre ejercer un estilo de liderazgo que aumente su influencia sobre los subordinados.

El coach no es un terapeuta, pero si puede a través de preguntas bien ubicadas, llevar al coachee a un replanteo de su vida laboral, donde pueda descubrir sus fortalezas y sus debilidades y posteriormente encaminarse a potenciar las primeras y desechar las últimas.

En estos ejemplos brindados, una de las ventajas que se pueden obtener mediante un servicio de coaching es que el ejecutivo puede abordar su problemática de manera privada sin exponerse a la evidencia que pudiera darse si se trabaja de manera grupal. El clima que se desarrolla entre el coach y el directivo es de absoluta confianza y confidencialidad y el proceso es totalmente personalizado. También el directivo puede lograr tener una mejor visión de la realidad y encontrar soluciones dadas desde otro punto de vista.